¿Por qué no baja la deuda de mi tarjeta revolving aunque pague cada mes?
En una tarjeta revolving, la parte de la cuota que amortiza capital vuelve a formar parte de tu crédito disponible en cuanto la pagas, así que el crédito se renueva solo, casi como una línea de crédito permanente. Si la cuota es baja y no llega a cubrir los intereses del periodo, esas cantidades se capitalizan y generan más intereses, por lo que la deuda puede tardar mucho en bajar o incluso crecer.
¿Te pueden deber dinero?
Elige el año de tu contrato y la deuda o el límite. Si no sabes la TAE, sale en tus extractos: el abogado la revisa gratis.
ESTIMACIÓN DE DEVOLUCIÓN
- Umbral orientativo 2018
- 25,98 %
Resultado
Depende de tu TAE
Mírala en el extracto o en el contrato: si supera el umbral, el contrato puede ser nulo.
Revisión gratisCómo funciona el mecanismo revolving
Según explica la normativa de crédito revolvente, el límite de crédito disminuye según lo dispones (compras, disposiciones de efectivo, intereses y comisiones) y se repone con tus pagos periódicos; la cuantía destinada a amortizar capital vuelve a formar parte del crédito disponible, de ahí su nombre. Es un crédito que se renueva de forma automática en cada vencimiento, similar a una línea de crédito permanente, no un préstamo con un final fijo.
Por qué los intereses pesan tanto
El tipo de interés pactado se aplica sobre el capital dispuesto en cada momento, no sobre la cuota que pagas. Si eliges una cuota mensual baja, buena parte de lo que pagas se destina a intereses y muy poco a reducir el capital, así que la deuda baja despacio incluso pagando puntualmente cada mes.
Cuando ni siquiera cubres los intereses
Si se producen impagos o la cuota es tan baja que no cubre los intereses del periodo, esas cantidades no desaparecen: se capitalizan mediante nuevas disposiciones del crédito, que a su vez generan más intereses. Por eso el capital pendiente puede mantenerse igual o incluso subir aunque no hagas nuevas compras ni dispongas de más dinero de la tarjeta.
Qué puedes revisar
Antes de decidir nada sobre tus pagos conviene pedir el cuadro de amortización actualizado a la entidad y comprobar cuánto de tu cuota va a capital. Dejar de pagar tiene consecuencias (las que tu contrato fija para el impago, que la entidad está obligada a detallar en él, y una posible reclamación de la deuda), así que lo prudente es revisarlo con el abogado antes de tomar cualquier decisión sobre tus pagos. Desde 2021, la entidad además está obligada a avisarte cada trimestre de la fecha estimada en la que terminarías de pagar con la cuota actual, precisamente para que puedas ver este efecto antes de que se alargue más.
Fuentes
- Orden ETD/699/2020, preámbulo (BOE) Fuente: boe.es
- Orden EHA/2899/2011, art. 33 quinquies (BOE) Fuente: boe.es
- Orden EHA/2899/2011, art. 7 (BOE) Fuente: boe.es